Centro de alumnos educacion diferencial: La Diversidad


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lunes, 13 de abril de 2009

La Diversidad

La diversidad es inherente a nuestra sociedad, sin embargo aprender a vivir bajo un concepto de inclusividad nos puede llevar toda la vida.

Se está viviendo una etapa de discriminación positiva frente al tema y situaciones asociadas a diversidad, creando la oportunidad de desarrollo a aquellos que presentan características particulares por razones étnicas, ubicación geográfica, capacidad intelectual, etc.
Sin embargo, en la realidad existe la tendencia, para muchos natural, a no respetar al otro limitando las expectativas educacionales y laborales de personas que se alejan de lo que consideramos socialmente como “normal”, lo que es regulado a través de políticas internacionales y nacionales que favorecen la inclusividad. Esta situación puede llevar inconscientemente a una segregación en un contexto de diversidad al que, en definitiva, todos pertenecemos.
“Condorito estaba en Sudáfrica trabajando como chofer de micro (autobús) y se encontró con una disputa entre blancos y negros dentro de éste. Los primeros no aceptaban a los segundos. Condorito enojado se para y hace callar a todos y dice: “¡Basta! Aquí todos somos iguales. De aquí en adelante somos todos verdes”. Los pasajeros lo escuchan y le encuentran razón... Entonces, Condorito dice: “a la derecha se sientan todos los verdes claros y a la izquierda los verdes oscuros...” ¡Plop!”
(René Ríos – Pepo)

A pesar de la existencia paradigmática de considerarnos todos con igualdad de derechos y oportunidades, se tiende a la normalización de regular nuestras diferencias homogeneizándonos, sin reflexionar en la posibilidad de una normalización de dar, sin mayor estigmatización, a cada cual lo que necesita para el logro de metas. Nos mantenemos sujetos al prejuicio, individualismo, competitividad que, más temprano que tarde, generan estados de rechazo y segregación en plena integración, teniendo como visión una sociedad inclusiva, pero paradójicamente llena de rotulaciones y sin lograr describirnos por lo que conocemos, hacemos y somos.
En educación, la diversidad requiere del profesionalismo y preparación con que enfrenta el docente el proceso de enseñanza para el aprendizaje de todos los alumnos independiente de sus características pero a partir de ellas. De la especialización de los docentes respecto al conocimiento disciplinar y didáctico – curricular.

De acuerdo a lo observado en las escuelas puedo afirmar la existencia de un manejo pobre y a veces inexistente de los contenidos de los subsectores que deben enseñar “nadie enseña lo que no sabe”. Así, mantienen una postura tecnológica frente al proceso educativo, replicando las sugerencias mínimas ministeriales. El atender la diversidad del alumnado presenta el desafío de dar a cada uno lo que necesita... sin especialización se ausenta la toma de decisiones respecto de la selección de actividades con propósitos claros para el aprendizaje de los contenidos curriculares (incluyendo en esto conceptos, procedimientos y actitudes), las estrategias de enseñanza y de aprendizaje para todos los alumnos. No se encuentran preparados para enfrentar la presencia de alumnos con necesidades educativas transitorias ni permanentes, lo que los inseguriza en sus prácticas pedagógicas y no favorece la postura profesional – creativa respecto a los aprendizajes de sus alumnos.

Otra inquietud que se presenta como relevante es la investigación docente; dado que un profesor inquieto, busca formas de aprender a enseñar y de enseñar a aprender de acuerdo a los contenidos de su especialidad y características de sus alumnos. Una actitud crítica favorece esta búsqueda, quitando responsabilidad a las características de los alumnos, más bien responsabilizándose de ellas, considerándolas un comienzo del aprendizaje del alumno y de su propia especialización. Me preocupa la falta de registros de experiencias de sus prácticas y de las formas de enfrentar el alumno su aprendizaje. Es crucial considerar la observación sistemática como un medio de intervenir e investigar cómo intervenir planificadamente en el aprendizaje cimentado en las características propias del que aprende.
“¿Quién más para enseñar a enseñar a un niño que un niño?"
(Sebastián, 8 años)

La ausencia de especialización – actualización y de investigación docente en la acción nos permiten desligarnos de nuestra responsabilidad, sin cuestionar exigencias ético – moral - profesional que se comprometen.

(Fuente: Paginas web)

1 comentario:

Anónimo dijo...

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